La confidencialidad en la información
Hoy a diferencia de décadas pasadas, el valor de la información se ha vuelto en algo vital en los múltiples ambientes de la vida, tanto a nivel personal como empresarial existe una preocupación constante por mantener de forma privada y protegida aquellos datos que pudieran vulnerar la integridad de las personas e incluso, de algún negocio.

Existe un término que ha tomado relevancia y se refiere al resguardo de datos, se denomina: confidencialidad de la información, que básicamente consiste en custodiar la información que se obtiene, a fin de evitar que sea divulgada sin la autorización de la persona que la emite, es decir, se trata de una garantía de seguridad a través de la cual se establecen reglas de acceso a esta.

En consecuencia a una dinámica de consumo distinta, que se inclina por el pago electrónico o por transferencia, en el día a día, miles de personas proporcionan datos personales y de sus tarjetas, por ello, para las diversas empresas se ha convertido en una prioridad brindar a sus clientes convenios de privacidad, donde queda prohibido el uso y la difusión de los datos proporcionados. Lo mismo pasa cuando se trata de información física, las empresas deben tener debidamente clasificada e indizada su documentación, por eso es importante contratar un proveedor de resguardo de archivo o almacenamiento de documentos.

Cabe mencionar que toda la información una vez que se haya introducido al sistema, permanecerá perpetuamente. Actualmente los servicios domiciliados han aumentado, lo que favorece aún más a la entrega necesaria de datos por parte de los usuarios cuando comparten sus correos, cuentas de redes sociales y aplicaciones móviles que se encuentran vinculadas, por lo tanto, hace necesario que el blindaje sea mayor.

Si bien, cuando se habla de confidencialidad de los datos se aborda el tema de seguridad, el concepto va más allá, dado que involucra un asunto de accesibilidad, entendiéndose este como la restricción y la autorización que tienen ciertas personaspara compartir información de un particular a terceros.

Por ese motivo, fue necesario crear y aplicar reformas al resguardo y protección de datos, con el objetivo principal de mantener estrictamente y a discreción los datos de miles de consumidores que confían su información a las compañías por medio de sus plataformas.

Al respecto, la Ley Federal de Protección al Consumidor indica que como persona física o moral, al manejar una base de datos se debe contar con lineamientos de seguridad administrativos, técnicos y físicos, de manera que la información se mantenga protegida ante un daño, pérdida, destrucción o acceso sin autorización. Adicionalmente, en caso de presentarse alguna eventualidad, la figura titular de la información debe notificar a los afectados para que se tomen las medidas necesarias.

El estudio realizado en el 2016 por la Asociación Mexicana de Internet, sobre el valor económico de los datos personales, señala que “las sanciones económicas impuestas por las violaciones en el tratamiento de los datos personales resueltas por el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), muestranun costo promedio de $886,000 pesos por violaciones a los términos establecidos en la normatividad correspondiente”.

El preservar la integridad de los datos personales, es sin duda una prioridad para cualquier tipo de usuario que utilice programas, apps, plataformas, herramientas, redes sociales, servicios en línea, entre otros. Lo mismo debe de ocurrir con las empresas que también utilizan esta información con fines comerciales y cumplir con el uso debido de esta. Sobre todo cuando se trata de información física, es importante tener un almacenamiento de archivo óptimo y con el debido control para evitar un mal uso de este.

Internautas pasan sin ver…

Para algunas empresas la obtención de datos personales significa la columna vertebral de su negocio, en gran parte porque les infiere la oportunidad de comercializar su espacio y por lo tanto, potencializar su negocio, ejemplo de ello es Facebook, que basa su oferta de valor en la segmentación de sus usuarios, lo que resulta muy atractivo para las marcas que buscan impactar directamente a cierta audiencia.

Los internautas suelen dejar sus datos sin mayor cuestionamiento, una investigación de la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI), reveló que las redes sociales son el primer sitio donde los usuarios registran algún dato personal, seguido de la banca en línea.

La misma fuente también indica que “el 76% de los internautas evaluados han habilitado las configuraciones de privacidad que ofrecen las redes sociales, mientras el 61% desconocen el tratamiento que le darán a sus datos personales en las redes sociales donde se encuentran inscritos”.